Electra Peluffo

IDEA DEL CUERPO EN OCCIDENTE Y ORIENTE. UNA APROXIMACIÓN COMPARATIVA.

 


Resumen

Durante mi aprendizaje de la Acupuntura en Pekín (1964-1967 y 1982) me sorprendió la concepción y consecuente descripción del cuerpo humano en la Medicina china, que en numerosos aspectos no se correspondía con lo aprendido en la Licenciatura de Medicina occidental (1953-1961). Ambas Medicinas se apoyaron secularmente en conceptos anatómicos concretos y también abstractos, imaginados, característica que China conserva porque describe y practica las nociones conceptuales del cuerpo iniciadas siglos a.n.e. En biomedicina esas nociones también milenarias, compusieron un conocimiento- ahora descartado-cuya impronta permanece. Este laborioso proceso de captación de distintas formas de ver y valorar estructuras y funciones orgánicas, me condujo a una actitud comparativa cuyo primer objetivo fue comprender para poder aplicar los enfoques chinos al ejercicio profesional. La experiencia práctica transformó la finalidad de mi cotejo en un interés más amplio: conocer y explicar las diferencias conceptuales del origen de ambas anatomías que sigue bases distintas. Nació así el texto de esta Tesis que recorre sumariamente las ideas anatómicas presocráticas y grecohelenísticas para continuar con una pormenorizada descripción de la coetánea concepción oriental del cuerpo, comparando en lo posible similitudes y divergencias entre ambas ideas conceptuales y aportando ideas propias al respecto. Concluyo afirmando la inconmensurabilidad de ambos enfoques

Comparando:

Los relatos iniciales de ambas culturas tienen componentes míticos arquetípicos basados en observaciones de la naturaleza, el hombre en ella, o imaginados especulativamente para cubrir objetivos emocionales o psicológicos en búsqueda de la estabilidad. El movimiento planetario, el agua y el fuego, los meteoros previsibles o imprevisibles, son todos elementos necesarios para la explicación del origen del conjunto del universo.

Diferencias-semejanzas

Ambas concepciones asemejan la constitución del cuerpo humano a la del cosmos pero por la diferente forma de ver las mismas cosas, condicionada por variados factores previos, concluían distintas consecuencias aunque ambos enfoques cumplieran requisitos que hoy podríamos considerar casi científicos.

Naturaleza

Ambas concepciones se valieron del verbo nacer o de la idea de nacimiento para hablar de ella: physis los griegos; xing los chinos. Para ambas culturas, la elaboración del concepto se basaba en la observación de sí mismos y del contorno y su movimiento y evolución. Zoe nos hace crecer y desarrollarnos desde el embrión y bios establece nuestra conducta social. Ambas variantes de vida influyen en la physis que determina nuestra forma física y en la dynamis operativa de las funciones de esa forma. Zoe mantiene la salud, la armonía del organismo y sus funciones gracias a dos agentes: el calor innato interno congénito y otro externo proporcionado por el alimento. Jing esencia inicia el nuevo ser que tomará forma a través de qi energía y sus variantes yinyang, vida que se mantendrá en salud a través de la calidad de soplos heredados y de la energía proporcionada por el aire y la alimentación. La naturaleza con sus estaciones y su distribución anual de meteoros climáticos constituía para ambas medicinas la primera-aunque no única-causa de enfermedad.

Pneuma-qi

Griegos y chinos concibieron nociones abstractas desde bases objetivas –pneuma/ elementos, qi/ movimientos- para explicar constituyentes y funcionamientos concretos en el cuerpo aceptando los griegos que pneuma y dynamis debían sincronizarse para mantener el organismo funcionando. Pneuma, concepto ahora en desuso, fue más limitado que qi en su aplicación al cosmos y al organismo humano (no triunfó aer, más amplia propuesta presocrática) dado que para los chinos qi puede tener manifestación física objetivable. Los cuatro elementos griegos ya no son las sustancias de la organicidad, pero wuxing los cinco movimientos simbólicos de qi dentro del cuerpo (toda la naturaleza representada en el proceso) siguen cumpliendo su papel en la explicación de la dinámica orgánica en salud y en enfermedad..

El cambio.

El cambio (movimiento) que se repetía en sí mismo, en el cielo y en el interior y exterior del cuerpo humano, reflejo microcósmico de dinámicas imágenes planetarias, es origen en China de qi, yinyang, wuxing y de las dynamis, kynesis tanto de physis, neuma, como de humores en Grecia. Para ambas medicinas el movimiento en el cuerpo vivo manifestaba la existencia y era también morfogenético, constituía las estructuras, la figura.

Los cuatro elementos.

Los cuatro elementos empedocleicos, fecundos aunque discutidos y rígidos, fueron al concretarse como categorías una ayuda clasificatoria que facilitó la ordenación de las ideas sobre lo natural, el fertilísimo concepto de physis y todo lo de él derivado, si bien se convirtieron en estructura difícil de superar: eran únicos e indivisibles. Desde presocráticos hasta Galeno y posteriormente, y con numerosas influencias en su evolución, se reelaboraron los conceptos a la luz de nuevos razonamientos y especulaciones cuya base, aunque matizada, eran siempre elementos, humores y pneuma, condicionando así los resultados de las respectivas búsquedas..

Wuxing.

Wuxing, original noción de cinco fases de rotación de la energía en la naturaleza que por su concepción y funcionamiento no desempeñan el mismo papel que los cuatro elementos que los griegos consideraban sustancias aunque no se haga fácil sustancializar entre ellas al fuego o el aire. En China madera, fuego, tierra, metal, agua no son sustancias sino metáforas (¿la Idea platónica?) simbólicas de otros órdenes de la naturaleza aplicados a la estructura y funcionamiento del cuerpo. Los objetos en sí no eran la unidad del análisis para los chinos, sino su interrelación, mutua influencia y resonancia. Así se explica que los griegos digan “elemento” y los chinos “fase, movimiento”.

Physis y Pneuma.

Aunque ambas concepciones coincidieron en concentrar-condensar el cuerpo en sangrenergía los chinos, y humores-pneuma los griegos, no parece que physis y pneuma se relacionaran con profundidad porque si el pneuma presocrático en la naturaleza era el aire, no se deduce que consideraran que salvo para la respiración del humano y algunos mamíferos, todo en la physis necesitaba o se valía de aire-pneuma. Esta limitación contrasta con la mayor amplitud de la noción del qi chino que teniendo igual origen de aire/ viento que en Grecia, incorporaba la naturaleza in toto en su concepción del cuerpo.

Vacío.

Los griegos describieron y aceptaron la noción de vacío como una dialéctica de la realidad que explicaba el movimiento en el ser, pero en Occidente se asimila el vacío a la nada que sin embargo produce horror en la naturaleza. Los chinos hicieron del vacío el motor de las energías que obtienen así espacio para fluir. Sin el vacío no hay movimiento, no hay espacio para concebir, crear, nacer, crecer.

Opuestos complementarios:

constituyen la forma elemental de reflexión en China hasta la actualidad como necesaria herramienta de razonamiento. Un espíritu chino se sorprende de que no sea comprensible algo tan simple como yinyang. Las dinámicas antinomias descritas en Grecia antigua desde Heráclito, Empédocles, Alcmeon, fueron vías creativas (enantiosis, elementos, humores) aunque disputadas o rebatidas o no aceptadas, pero en lo que yo conozco no produjeron una teoría perdurable –y ampliamente aplicable- semejante a yinyang, dualidad funcional por la que todo tiene su origen y permanencia en dos componentes opuestos y complementarios, es decir el uno sin el otro no existe, no actúa, no se da.

Meridianos.

Los chinos conocían el cuerpo pero no elaboraron a partir de ello la noción de anatomía y mal entonces se puede denominar -enfocar- de igual manera algo que no hay (anatomía china) con algo que sí hay, la anatomía griega. El sistema de meridianos no es concepto fácil de aprehender. Son muy numerosas las investigaciones que vinculan los trayectos de meridianos con vasos, nervios, husos musculares pero ninguna acaba de convencer como la verdadera. Y sin embargo, sigue siendo el meridiano y su red jing, jingmai, jingluo la guía para el conocimiento anatómico chino. No hay descritos tratamientos sobre los meridianos pero se reconoce que la actuación sobre los puntos tiene efecto favorable y esto perpetúa la certeza sobre la existencia de los meridianos al no conocerse otras vías de transmisión de la acción terapéutica.

Propuesta personal.

Sobre meridianos nace, de esta tesis, una elaboración personal que asocia y entreteje conceptos reflexivos chinos válidos para explicar los meridianos, invisibles pero manifiestos de otras maneras. Me apoyo en li (noción de ordenamiento, estructura previa establecida para la materialización de una idea: el lapidario chino equivalente al carpintero griego) y también en luo, devanar una madeja, en cou espacios (vacío). Se necesita una mayor elaboración teórica para comprobarla en la práctica pero creo que es un camino, para mí muy atractivo, entre otros.

Puntos.

Más que los meridianos, a mi entender, son los puntos materia anatómica a la china y constituyen tema de indagación por otro motivo: los nodos, loci o puntos existen, no son imaginados, se los localiza por palpación, dan síntomas, se mueven (sobre el trayecto del meridiano) según cambios en las cualidades de la piel y músculos y según la estación del año y la oscilación yinyang.

Puntos sin Meridianos.

La combinación “anatómica” meridianos-puntos se desbarata a mi entender, en los microsistemas de nodos de la mano, el pie, la oreja, la nariz, el cráneo, sistemas todos carentes de meridianos aunque se enfatiza especialmente tanto la circulación sanguínea como la inervación que pueda corresponder a los puntos para justificar los vasos/nervios como medio de transmisión de la señal terapéutica.

El apareamiento de órganos con entrañas.

El apareamiento de órganos con entrañas es tema más fisiológico que anatómico pero se trata de estructuras orgánicas definidas, se estudian entre los componentes del cuerpo chino. Chinos y griegos conocen dos parejas orgánicas: hígado-vesícula y riñón-vejiga, ligados por respectivos conductos vinculantes, pero en Occidente no se atina a reconocer la vinculación entre otros órganos vecinos: corazón/ intestino delgado, pulmón/ intestino grueso y bazo-estómago que los chinos según la ley yinyang, convierten en unidualidades y los enlazan a través de las fases wuxing. Hubo acercamientos en Grecia a esta noción de relación entre órganos cuando al no alcanzarle el concepto de elemento-base para explicar la organicidad y sus interrelaciones (no todo era estructura) el médico griego concibió diversas dynameis vinculadas a los elementos. Asimismo necesitaron emparejar los humores: sangre con bilis negra, flema con bilis amarilla donde cada humor posee cualidades de uno de los elementos de la physis: aire, tierra, agua y fuego.

Pares de Órganos.

No he visto descrito hasta ahora el dinamismo de vínculo anatómico que en esta tesis propongo para explicar el apareamiento corazón-intestino delgado a través del conducto torácico y los gran luo de estómago y bazo.

Xinbaoluo-sanjiao.

Los médicos chinos describen esta pareja, constante tema de estudio e interpretación hasta nuestros días que ya no es que los griegos no hayan unido sus constituyentes, es que no los concibieron.

Órganos Curiosos.

Para describir los órganos impares (útero, vesícula biliar, cerebro, médula, huesos, vasos) la medicina china diseña la serie de órganos extraordinarios, que acoplados entre ellos en parejas, enlazan a su vez con el resto del organismo. En mi opinión una visión global unitaria que no capto en la grecohelenística. El sistema descriptivo de la anatomía griega antigua aísla órganos: la matriz o el cerebro están separados y se relacionan con corazón e hígado a través de vínculos circulatorios/sanguíneos pero no funcionalmente.

Musculatura.

Las diferencias no sólo de ver y captar sino de interpretar- elaborar lo visto, queda bien plasmada en la valoración que de la musculatura se hace en cada cultura. Para los griegos era fundamental elemento de autoridad y belleza aunque Galeno no considerara saludables los músculos atléticos. Para los chinos el músculo era un órgano con importante papel en los espacios vacíos, al que había que proteger de desarrollos excesivos para asegurar la armonía circulatoria de la energía.

Exceso-insuficiencia.

Plétora denominó Erasístrato a los excesos de material que observara en los conductos orgánicos, pero no se enunció el antónimo de la pareja, la insuficiencia, que es básico en medicina china tanto para organicidad como para función.

Comentario Final.

Reflexiono sobre el interés general de este trabajo porque sigue viva en la actualidad la discusión entre los profesionales (de distintas especialidades) que respaldan o rechazan la solidez de los fundamentos de las teorías chinas de la medicina. Me parece que revalidar conocimientos básicos, que entre otras cosas nos obliguen a una revisión de las lejanas (y olvidadas en la práctica) bases griegas de la medicina occidental, siempre contribuirá a conformar una visión menos antinómica y más unificadora entre ambas concepciones, en beneficio de la sabiduría de todos y del servicio al paciente. Durante la confección de este trabajo, como médico occidental con conocimientos de medicina oriental, he experimentado personalmente –además de las sorpresas que nos depara el pasado- un proceso de interflujo aglutinante, sintetizador de conceptos, que me llevó a modificar mis formas de percibir, de sentir el cuerpo propio y el del paciente. Pero también a valorar casi reverentemente la evolución del pensamiento en ambas culturas en general y en sus figuras predominantes, por su contribución en los avances del ininterrumpido proceso de la investigación.